Con "I Gotta Believe in Love", MOIBA demuestra cómo se hace un buen vocal house. La base bebe directamente del house clásico: bombo cuadrado, bajo con peso y un groove que te obliga a moverte desde el primer segundo. Pero no suena a copia del pasado; la producción está completamente actualizada, con una mezcla limpia, moderna y con la pegada justa para sonar enorme en cualquier club de hoy.
El verdadero peso del tema lo lleva Samantha Moon. No viene a poner una voz de relleno sobre un beat, sino que se marca una interpretación brutal. Tiene el feeling, la actitud y la potencia necesaria para adueñarse del track, dándole esa energía que marca la diferencia entre un tema correcto y un temazo de pista.
Un corte fresco, directo y con muchísima personalidad.